Un
pedazo de Alemania incrustado en plena Santa Catarina. Es así el
Valle de Itajaí, donde ciudades como Blumenau, Brusque y Pomerode
preservan la cultura y las tradiciones de los inmigrantes que colonizaron
la región. Esta reverencia germánica es visible en la arquitectura
y en la culinaria, en las artesanías y en las fiestas, en los ojos
azules y en los cabellos rubios de la población.
Blumenau es el centro de este enclave germánico. Siendo el centro
textil más grande de Brasil, famosa por sus cristales y porcelanas,
la ciudad se encuentra bella a orillas del Río Itajaí-Açu.
Anchas avenidas adornadas con construcciones típicas, puentes que
abrazan el río y animadas cervecerías albergan personas
hospitalarias. La Villa Itoupava, distante 25 Km del centro, presenta
un interesante conjunto de construcciones en estilo "enxaimel"
(con ladrillos y vigas de madera aparentes), restaurantes típicos
y locales de venta de productos coloniales.
Con más de 120 industrias, Brusque es conocida como la "Ciudad
de las Telas". Es el mayor centro de "pret-à-porter"
de vestuario del Sur de Brasil. Posee una renta per cápita alrededor
de US$6.500 - bastante más que el promedio nacional- y atracciones
que van desde su arquitectura y culinaria típicamente alemanas
hasta el fascinio de la Caverna de Botuverá, una de las más
bellas del país.
Aunque sea más chica, Pomerode es considerada la ciudad más
alemana de Brasil. Distante 32Km de Blumenau, se destaca por sus porcelanas,
por el bilingüismo ( 95% de la población habla fluentemente
alemán) y, como no podría dejar de ser, por la arquitectura
y culinaria típicamente germánicas.