Surf
e historia responden por el turismo en la región al sur de Florianópolis.
Las olas de Garopaba e Imbituba comparten, junto con el fascinio histórico
de Laguna, el mérito de atraer miles de visitantes a la región,
donde bellos escenarios naturales también estimulan la práctica
del ecoturismo.
Olas con tamaño y formación ideales para el surf hacen con
que la región entre Guarda do Embaú y Laguna sea conocida
como "Hawai Brasileña", atrayendo surfistas durante el
año entero. Garopaba es el centro irradiador del surf en la región,
y playas como Ferrugem y Silveira son famosas en todo Brasil. Lo mismo
sucede con las playas de Rosa y de la Vila, en el municipio vecino de
Imbituba, y del Mar Grosso y Farol de Santa Marta, en Laguna.
Es la Historia la que da el tono en Laguna. Tierra de Anita Garibaldi
y capital de la República Juliana en el siglo XVIII, la ciudad
posee más de 600 edificios declarados patrimonio histórico.
En los museos y en las calles del Centro Histórico se respira un
pasado de guerras y heroísmo. Allí cerca, el Farol de Santa
Marta emociona. Construído por franceses en 1891, es el que tiene
mayor alcance visual de las Américas. Domina imponente la punta
del cabo que le da el nombre, cercado por dunas blancas y bellas playas.
Más al sur, el litoral se aleja de la sierra, las playas se transforman
en largas láminas de arena barridas por el viento, los pueblos
escasean. Aún así, hasta la frontera con Rio Grande do sul,
la región presenta gratas sorpresas naturales.