Para
los que prefieran la naturaleza, Santa Catarina es el paraíso.
La diversidad geográfica del estado, aliada a una cobertura vegetal
abundante y preservada, les garantiza a los adeptos del ecoturismo opciones
fascinantes. Buceo, vuelo libre, trekking, montañismo, piragüismo
y rapel son algunas de las modalidades deportivas practicadas con entusiasmo
en tierras catarinenses.
Para bucear, no existe ningún lugar que supere a la Reserva Biológica
de Arvoredo, un conjunto de tres islas ubicado entre Porto Belo y Florianópolis.
Allí se encuentran la Corriente de las Falklands, de aguas heladas,
con la tibia Corriente de Brasil, produciendo una notable miscelánea
de vida marina. Otras islas, como la de Campeche, en Florianópolis,
también propician buenas condiciones de buceo y también
paredones de piedra y ensenadas en casi toda la costa catarinense, entre
Laguna y São Francisco do Sul.
En las laderas de la Sierra del Mar, los que prefieran sentir la sangre
corriendo más fuerte por las venas no tienen motivo para decepcionarse.
Descender cascadas en Presidente Getúlio, arrojarse en bote por
los rápidos del Río Itajaí-Açu, volar en ala
delta en Jaraguá do sul o realizar trekking en Florianópolis
o en la Sierra del Corvo Branco son algunos de los deportes ecológicos
posibles en el escenario silvestre del Bosque Atlántico catarinense.
Las cascadas de Corupá y la fantástica Caverna de Botuverá
también son íconos del ecoturismo local, un segmento que
representa una nueva y promisora fuente de recursos para el estado.